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Todas las enseñanzas contemplativas se resumen en cuatro palabras: “No aferrarse a nada” Ajahn Chan, Maestro Theravada de la tradición de los bosques Observa cuál es la secuencia natural de la mente: 1.- La búsqueda continua de objetos externos que nos den la felicidad como dinero, prestigio, placeres de los sentidos, pareja. Esto hace que: 2.- Tengamos continuamente expectativas de cómo tiene que ser el mundo: mi vida, mi pareja, mi trabajo, mis amigos….. tienen que ser así. 3.- Para ello necesitamos controlar el mundo, que las cosas salgan como nosotros queremos que sean. Y la forma que hemos aprendido para controlar es: 4.- El diálogo interno continuo: Estar siempre planificando el futuro, pensando cómo queremos que sea todo, qué queremos que los demás piensen de nosotros. Como continuamente ocurre que no podemos controlar el mundo, que hay cosas que no salen como queríamos y que no podemos obtener los objetos de placer que deseábamos, nuestra respuesta es...

Estamos a pocos días de salir, de forma progresiva y dependiendo de cada zona del país, del aislamiento. Aunque tenemos ganas de ir volviendo a la normalidad y recuperar la libertad básica del desplazamiento, de pasear donde y cuando queramos e ir retomando relaciones presenciales con nuestros seres queridos, éste es uno de los momentos más importante del proceso. ¿Por qué? Porque la vida, nuestra vida y biografía, son una interpretación. Lo que contamos a los demás cuando rememoramos nuestros años pasados no es la realidad, lo que nos ha ocurrido, sino una interpretación: lo que pensamos sobre lo que nos ha ocurrido. Y en los momentos finales de un suceso, como ocurre ahora que nos encontramos al final del aislamiento, es cuando la mente genera la interpretación global del suceso, y esa interpretación es la que se almacenará en la memoria. Siguiendo el viejo proverbio japonés que dice: “Una pérdida,...

Tenemos dos vidas: La segunda empieza cuando somos conscientes de que sólo tenemos una Confucio Muchas personas viven atormentadas, culpabilizadas, sin per- donarse por cosas que hicieron en el pasado. En los casos más extremos se sienten indignos y consideran que no pueden ser felices por ello. Sin llegar a ese nivel, para muchos de nosotros puede ser desagradable recordar esas situaciones y, seguramente, no se las contaríamos a nadie porque sentiríamos que le decepcionaríamos. Nos avergonzamos de lo que hicimos. Esto es lo que mucha gente llama “muertos en el armario”, cosas inconfesables que hicimos en el pasado. Resulta llamativo, cuando se hacen terapias de grupo y las personas comentan sus “muertos en el armario” que cada uno tiene los suyos en dependencia de su biografía y de los valores familiares: lo que para uno es inconfesable, otra persona lo hace frecuentemente y viceversa. Eso nos ayuda a ver lo...

La aceptación consistiría en hacer todo lo que podemos hacer para ayudar en la crisis: quedarnos en casa y ayudar a que otros lo hagan, ser rigurosos con las medidas de higiene recomendadas, no acumular comida ni usar innecesariamente los servicios mínimos sanitarios o de otro tipo. Pero a la vez, también es aceptación no luchar ni pelearnos con lo que no podemos cambiar. Tendremos que aprender a permanecer en casa durante al menos dos semanas, seguramente más. Aceptar el impacto económico que esta crisis tendrá en la economía global y nacional, y también en la personal. Y asumir que nada está suficientemente controlado: que la impermanencia y el cambio continuo son la esencia de nuestro mundo. Lo positivo de la impermanencia se observa en la situaciones negativas, y es el hecho de que esta crisis también pasará. No se quedará para siempre. Algunas de las recomendaciones para estos días serían...

Coged las rosas mientras podáis,veloz el tiempo vuela.La misma flor que hoy admiráis,mañana estará muerta.Robert Herrick, poeta inglés (1597-1674) En algunas tradiciones orientales como el budismo, se considera que la quintaesencia del universo, lo que impregna todo nuestro mundo, es la impermanencia. Nada perdura, todo se destruye, todo cambia. Es la Ley Universal inevitable. En el budismo se dice que es una de las tres “marcas o sellos” de la existencia y se afirma que “lo único permanente es la impermanencia”. Esto no es ningún acto de fe sino la experiencia cotidiana: ¿Has encontrado algo en este mundo que no sea impermanente? ¿Algo que dure para siempre? ¿Has encontrado una felicidad permanente? Sobre esta base, los tibetanos distinguen dos tipos de sufrimiento, construyendo una clasificación sobre la que vale la pena reflexionar y entender en toda su profundidad. Los dos tipos de sufrimiento son: 1.- EL EVIDENTE, EL SUFRIMIENTO DE SUFRIR: Es el...

Se dice que el proceso de creación se estructura en cuatro fases: 1.- PREPARACIÓN: Consiste en la aparición de una amplia gama de ideas (brainstorming) utilizando el pensamiento divergente, es decir, el surgimiento espontáneo de ideas asociadas al tema de creación. En esta fase es necesario calmar la red de control cognitivo de forma que se active la red  cerebral que funciona por defecto (en inglés, el default mode network o DMN) poniendo en marcha la imaginación. En esta fase, mindfulness ayuda porque incrementa el pensamiento divergente. Practicar mindfulness antes de una sesión de lluvia de ideas hace que estas ideas básicas iniciales sean de mayor calidad. 2.- INCUBACIÓN: Una vez que se han generado suficientes ideas, es momento de dejar de generarlas. Hay que realizar otras actividades de la vida diaria como dormir, jugar y practicar aficiones, tareas rutinarias, etc. mientras el cerebro organiza y estructura esas ideas de forma adecuada. En...