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LA COMPASIÓN EN LAS RELIGIONES ORIENTALES

Compasión en el taoísmo

El taoísmo filosófico detesta las virtudes hipócritas, puesto que una justicia y unos modales recargados de adulación han dado lugar a la astucia y al engaño en las relaciones humanas. Las virtudes espontáneas del ser humano son la compasión y el amor, que fluyen naturalmente como un poderoso río. Esto no debe ser algo forzado, porque entonces pierde su cualidad de pureza total.

En el capítulo 67 del Tao-te-king, Lao-tse discute tres aspectos esenciales del taoísmo, un tanto diferentes entre sí: 1) Del aparente sinsentido y extremo idealismo de las enseñanzas del Tao; 2) De las tres virtudes esenciales para todo ser humano, según el pensador chino y 3) Sobre todo, del profundo sentido de compasión que deben tener los seres humanos hacia sí mismos.

Compasión en el hinduismo

Para los hindúes, todas las criaturas son merecedoras de respeto, compasión y preocupación ética, sin importar si son humanas o no humanas. Karuna es una palabra sánscrita, que es usada en el hinduismo, en el budismo en general, y en la escuela Zen. Significa «acción compasiva» y representa «cualquier acción encaminada a disminuir el sufrimiento ajeno». Cuando ayudamos a otros en su proceso de sanación y evolución todos nos beneficiamos.

Tara es la deidad de la compasión y del desapego, de la protección y sanación del alma. Es llamada el Corazón de la Sabiduría. La sabiduría es metal frío sin amor, el amor es locura sin la sabiduría. Ambos se desarrollan con la templanza. Y el aspecto característico de la deidad Tara es la llamada al corazón para conocer sus dos caras. La deidad Tara existe tanto en el hinduismo como en el budismo. Como deidad hindú, Tara es la Madre Creadora del amor y la compasión. Es conocida como la Estrella y por lo tanto su energía alimenta toda la vida creada. Es la madre de la Sabiduría, de la Compasión y de la Protección.

Compasión en el jainismo

El jainismo se caracteriza por su preocupación por el alma humana en su relación con las leyes que gobiernan la existencia en el universo, con los otros seres vivientes y con su propio estado futuro en la eternidad. Es, antes que nada, una religión del corazón: la regla de oro es Ahimsa o la no violencia en todos los aspectos de la persona, mental, verbal y físico. Los jainistas tienen una profunda compasión por todas las formas de vida. Debido a esa compasión por los seres vivos y la tendencia a la no violencia, el vegetarianismo es un modo de vida para los jainistas. La mayoría practica un vegetarianismo estricto (dieta vegana), es decir, se abstienen de la utilización y consumo de productos y servicios de origen animal. Solamente los humanos tienen seis sentidos (vista, oído, gusto, olfato, tacto y pensamiento), por lo que ellos son los que deben mostrar una mayor responsabilidad con las otras formas de vida. Deben ser compasivos, valientes, racionales, sin egoísmo y cuidadores del resto de las almas del mundo.

La compasión desde la perspectiva budista

Dada la importancia de la tradición budista en el origen de mindfulness y, más aún, en el tema de la compasión, es interesante conocer esta influencia. Varios de los protocolos terapéuticos sobre compasión y muchas de sus prácticas provienen del budismo. Una de las definiciones de compasión más frecuentemente citadas en mindfulness es la del Dalai Lama (2001): «La compasión consiste en el deseo de que todos los seres sintientes estén libres de sufrimiento». Uno de los aspectos que más impresionó al Dalai Lama y a los monjes budistas cuando llegaron a Occidente y hablaban de la compasión, era la dificultad que teníamos los occidentales para querernos a nosotros mismos. Mientras que en Oriente se da por hecho que uno se quiere a sí mismo y la dificultad allí es querer a otros, en Occidente el problema se produce a la inversa. De alguna forma nos confronta con un cambio que se ha operado en nuestras sociedades a lo largo de los siglos. En muchas tradiciones como la cristiana se decía que había que «Amar al prójimo como a ti mismo», es decir, el amor a uno mismo, que siempre se ha utilizado como ejemplo del máximo afecto posible, parece que ya no sirve en muchas sociedades porque apenas nos queremos a nosotros mismos.
Otro aspecto importante en la tradición budista es la diferencia entre compasión y bondad amorosa. La palabra metta se ha traducido como «bondad amorosa» (loving kindness) y consiste en «un sentimiento de amor desinteresado hacia los demás (sin apego, sin buscar el propio beneficio) y refleja el deseo de que todo el mundo, sin distinción alguna, sea dichoso y feliz». La principal diferencia entre la bondad amorosa y la compasión radica en la ausencia o presencia de sufrimiento. Si no existe sufrimiento, el deseo de que los demás sean felices es «bondad amorosa» (metta, loving kindness). Si hay sufrimiento, el deseo de que los demás se encuentren libres de él es «compasión» (karuna). La compasión constituiría un aspecto de la bondad amorosa. En última instancia, todo es compasión ya que, por definición, todos los seres humanos van a experimentar dolor primario (envejecimiento, enfermedad y muerte propia y de los seres queridos), aunque en un momento dado el sufrimiento pueda no ser evidente.

(Fuente: Garcia Campayo J. La ciencia de la compasión. Barcelona: Siglantana, 2019) #mindfulness #compasión

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